Casa de Melilla en Madrid

La escasez de lluvia, la exposición al fuerte sol y en menor medida el viento, determinan que el clima se torne poco propicio para el desarrollo de la vegetación, y que también incidan en la adaptación de la fauna, e incluso dificulta la adaptación del primigenio elemento humano en la zona. La existencia de espárragos trigueros, puede hacer pensar que existieron encinas ya que al parecer se reproducen en los mismos lugares en las zonas mediterráneas.

p hernandez 10 cMelilla cuenta con dos parques: el Hernández (recientemente remodelado) y el Lobera, el primero ubicado en el mismo centro de la ciudad, de gran belleza, que destaca más en primavera y con numerosas especies de vegetales, hay palmeras canarias y grandes ficus de porte arbóreo que al menos existieron, también existen variedad de aves. El parque Lobera situado en los límites de las antiguas murallas de Melilla la Vieja y del barrio de Ataque Seco, es lugar apacible con numerosos pinos carrascos, cascadas artificiales y estanque que son adaptables para patos (hace tiempo lo hubieron). Hay que añadir a estos dos pulmones de la ciudad, el Parque Forestal de la Granja Agrícola, allí se trasplantaron palmeras, y entre un conjunto variopinto de plantas, existían ejemplares como cipreses, algarrobo y hasta olivos, sobre su conservación no puedo manifestarme, pero concibo la esperanza de que permanezca en su conjunto en buen estado. Asimismo he tenido noticia del llamado Parque del Hipódromo, que integra a una antigua arboleda (a ésta sí, creo recordar), en un rectángulo de menos de una hectárea y parece que está cuidado. p lobera 1 cMelilla también cuenta con los famosos pinares de Rostrogordo, estos pinos en su gran mayoría son producto de repoblación, como también se intentó con acacias y eucaliptos iguales a los plantados en la ladera del montículo a la izquierda de le entrada al cementerio.

La vegetación de la flora marina sin flores, se puede percibir en algunas especies de algas, ya sean verdes o rojas. No consta que se haya detectado la presencia de macro algas como ha ocurrido en las islas Chafarinas.

Perteneciente al mundo de la fauna terrestre de Melilla podemos encontrar: un molusco muy apreciado como es el caracol grande y pequeño. En el cauce del río de Oro aparece la rana común un batracio que solía ser muy abundante. Muy extensa seria la lista de aves terrestres de las que podemos citar, la alondra, el halcón peregrino, el cernícalo, la codorniz, el gorrión común, el grajo y el vencejo, y entre las marinas citamos a la gaviota y la garza.

La fauna en zonas costeras de Melilla, es muy rica, se pueden encontrar en buena cantidades: bígaros, cangrejos, cañaíllas, erizo de mar, navajas; peces de especies sedentarias: el mero, grandes pargos, la cherna, el rodaballo, la dorada y la morena; de especies migratorias como júreles, sardinas, boquerones, caballas, bonitos, palometas y pez espada; en profundidad: la langosta común y el bogavante; en fondos limpios, aparecen: las chirlas y almejas; en fondos arenosos se puede encontrar: lenguados, rubios, peludas; en fondos fangosos se encuentran: las rayas, brótolas, el rape, brecas y salmonetes; entre los cefalópodos se encuentran: pulpos, calamares, sepias; y en los alrededores de la costa aparecen con profusión las grandes estrellas del marisco: gambas, langostinos y cigalas. Excepcionalmente se han acercado a estas costas, mamíferos acuáticos, tales como: el rorcual, el delfín, además de algunas tortugas de mar y hasta es posible encontrar depredadores como el temible marrajo que casi nunca se acerca a la costa.

Ya que hablamos de costa añadimos los nombres no citados en la primera entrega de las dos nuevas playas de Melilla: La de la Alcazaba y la de Horcas Coloradas, ambas están siendo adecentadas en la actualidad.