Cierre de la sede, Aniversario y Navidad

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DÍA DE CONTRASTES

II Asamblea general extraordinaria, cierre del local de la calle Margallo, conmemoración del III Aniversario de la fundación de la Casa de Melilla en Madrid y fiesta de Navidad.

 

El 21 de diciembre de 2013, día del solsticio invernal, fría tarde-noche del invierno madrileño, los melillenses de Madrid tuvimos que pasar un mal trago que conseguimos solventar con la celebración de dos importantes acontecimientos: La conmemoración de nuestro III Aniversario y la hora de felicitarnos las fiesta de Navidad; y con gran esperanza y deseo de que el año 2014 próximo a comenzar, que nos traerá un obligado cambio de enfoque de nuestra casa regional, nos sea favorable  y nos inspire con acierto en la reforma de la nueva Casa de Melilla que, resurgiendo de sus cenizas, continuará su ascendente evolución, como ha sido desde que comenzó, ocupando el lugar que la ciudad a la que representa merece en la capital de España.

Comenzó la jornada con la II Asamblea General Extraordinaria, convocada por el Presidente de la Casa de Melilla con el fin de anular el acuerdo aprobado en la I Asamblea General Extraordinaria por el que se cambiaba el domicilio social de la asociación a la Calle del General Margallo, 29 de Madrid; quedando los Estatutos de la asociación con el contenido anterior a esa modificación y por tanto el domicilio social en la calle del Capitán Haya número 1 planta 15 de Madrid.

Esta modificación dio por terminada la aventura del local de la Casa de Melilla en Madrid que con tanto trabajo e ilusión habíamos logrado mantener los socios durante todo un año.

local cerradoHubo que cerrar, no hubo otra solución. Hicimos un enorme esfuerzo y no hay nadie que se atreva a no reconocerlo pero el gobierno de Melilla no cumplió su compromiso.

El incumplimiento por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de absolutamente todas las promesas hechas, y decenas de veces repetidas, y el nulo apoyo de la Federación Nacional de Casas de Melilla, ha dejado solos a los miembros de la casa regional de Melilla en la capital de España que no hemos podido mantener el elevado coste del arrendamiento y mantenimiento de un local en Madrid.

El coste de este primer año, con el local cerrado por no haber podido siquiera afrontar las obras mínimas necesarias y la obtención de la licencia de apertura, ha supuesto para la asociación un quebranto económico tan grande que sus arcas han quedado próximas a la ruina.

Durante el año 2013 la Casa de Melilla en Madrid ha recibido la menor subvención de libre disposición de su corta historia, a pesar de haber cumplido con el objetivo, insistentemente reclamado y las constantes presiones de la Ciudad Autónoma y la Federación Nacional de Casas de Melilla, para que se hiciera con un local para su sede.

Desde el ingreso de la Casa de Melilla en Madrid en la Federación de Casas de Melilla, condición que le otorgaba el acceso a las subvenciones que anualmente concede a sus casas regionales el Gobierno de la Ciudad Autónoma, un sucesivo cambio de las reglas del juego, una modificación de los estatutos de la FNCM primero, y una modificación de las bases reguladoras para la concesión de las subvenciones después, ha hecho que la CMLM, en los tres años que ha recibido subvención, esté a la cola de las otorgadas; con la única salvedad, en el año 2013, de la CML en Toledo, única que ese año carecía de sede.

Tomado tan transcendental acuerdo y dando por cerrado definitivamente el local destinado a sede, se comenzaron a tomar diversas medidas y acuerdos con el fin de que en unos pocos meses se pudiera superar la grave crisis económica en que estaba sumida la Casa y resurgiera con nuevos bríos para conseguir el objetivo que sus socios se propusieron desde su creación: UNA PRESENCIA DE MELILLA Y DE LOS MELILLENSES, EN LA VIDA SOCIAL Y CULTURAL DE LA CAPITAL DE ESPAÑA, A LA ALTURA QUE NUESTRA QUERIDA CIUDAD AFRICANA SE MERECE, Y UN LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MELILLENSES, RESIDENTES Y VISITANTES, EN MADRID.

Así se adoptaron acuerdos tendentes a la captación de nuevos socios y una remodelación de la casa regional y su organización que la lleve a, con una importante reducción de gastos, disponer de una sede moderna y de nueva concepción y funcionalidad, que permita una gran disponibilidad de medios y mayor contacto personal con los socios y visitantes.

navidad 2013_1Ya había quedado atrás el asunto de nuestro local. Ahora se trata de aportar ideas para buscar la solución adecuada. Cada uno tiene las suyas y el intercambio de opiniones es evidente.Terminada la reunión, se cruzó el umbral hacia la nueva Casa de Melilla en Madrid, haciéndolo como se debía, con entusiasmo y con una fiesta, modesta, por lo que las circunstancias obligaban, pero con alegría, para celebrar de forma conjunta el III Aniversario de la fundación de la Casa de Melilla en Madrid y las fiestas de Navidad.

Tanto la reunión como la fiesta posterior se celebraron en el local que se cerraba y pronto se formaron los corrillos que comenzaron hablando de lo recién sucedido y pronto derivaron en planes e ideas para nuevos proyectos y actividades, que nos devolvieran el intenso dinamismo que la CMLM había mantenido desde su creación y que había disminuido notablemente a causa de los enormes gastos que el arrendamiento de la sede nos había producido.

La opinión generalizada, al cabo de tantos intercambios de pareceres, fue que un local permanente en Madrid, sin duda, tenía una gran importancia por la presencia constante y las coordenadas de un punto de encuentro fijo para socios y visitantes; pero que además de ser poco funcional y práctico, el coste de su disponibilidad y mantenimiento es excesivamente elevado para que resulte mínimamente rentable y reduce en una enorme medida el presupuesto para actividades de la casa regional, como se ha visto en el año de experiencia.

navidad 2013_2Estábamos de celebraciones y pronto volvió la alegría. Un nuevo año está a punto de comenzar y todos deseamos lo mejor para todos.Debido al gran tamaño de Madrid y la dispersión de nuestros socios por toda la Comunidad Autónoma la afluencia de socios de forma habitual, e incluso esporádica, iba a ser muy escasa, por no decir nula. Hay socios residentes en  poblaciones como Alcalá de Henares, Torrejón, San Martín de la Vega, Alcorcón, Pozuelo, Manzanares el Real, Colmenar Viejo, Alcobendas, etc. Sin tener en cuenta que, en la misma capital, los barrios se extienden por muchos kilómetros alrededor del centro.

Por otra parte, el tamaño de una sede sostenible no iba a permitir la celebración de eventos numerosos ni importantes, lo que obligaría a realizarlos en recintos ajenos con el considerable incremento de gastos.


Había que ponerse a trabajar con ánimo e imaginación para que el proyecto de la Casa de Melilla en Madrid se consolidara con una estructura moderna y dinámica acorde a los tiempos que vivimos, un Siglo XXI que exige una evolución permanente y una adaptación constante a una vida que, apoyada en el uso de las nuevas tecnologías, rentabilice el uso de los medios extrayendo el máximo beneficio posible con el menor gasto de esfuerzo.

Las ideas no faltaron y fluían de los, a cada momento más animados, socios; unas más disparatadas que otras, otras tan clásicas que llamaban a los recuerdos de clubes victorianos, otras tan futuristas que rondaban la ciencia ficción; pero lo importante es que aparecían creando nuevas ilusiones y entre todas ellas se encontraría la solución.

De esta forma la reunión del día, que había comenzado triste y desalentadora, se transformó en alegre y divertida con la esperanza puesta en ese nuevo futuro de la casa regional por el que se brindó.

2013 había cerrado una puerta y 2014 abría otra por la que se avistaba un negro cielo cuyo horizonte comenzaba a rasgarse por el reflejo de un sol que se adivinaba claro y poderoso.