Casa de Melilla en Madrid

Es justo y necesario que la considerada y denominada mutuamente como la ciudad hermana de Melilla, para honra y orgullo de melillenses y ceutíes, esté muy presente en la Historia de Melilla y sea tratada de forma preferente.

Ceuta a la que le separa de Melilla, 498 kilómetros por carretera a través de Marruecos, se encuentra situada en el noroeste de África, sobre la península de Almina, tiene una superficie de 19 kilómetros cuadrados, con un perímetro de 28 kilómetros lineales de los cuales 20 son marítimos y los ocho restantes terrestres. Posee una zona neutral que se extiende a lo largo de su frontera de 500 metros en la parte más ancha, está bañada al norte, este y al sur por el mar Mediterráneo, al oeste y suroeste, limita con Marruecos (frontera de 6,3 kilómetros).

Su etimología tiene origen en el nombre dado por los romanos “Septem Fratres” a los siete montes de la región Septem (Ceuta).

Menos de 20 kilómetros le separa de las costas de Andalucía. Sus coordenadas son 35º 54’ de latitud norte y 5º 16´ de longitud oeste.  Su principal accidente orográfico es el monte Hacho, desde donde se divisa una buena visión panorámica de la bahía. Coronada en todo lo alto del Hacho se encuentra su fortaleza de origen romano, usada también por bizantinos (cristianos ortodoxos), portugueses y españoles, hasta hace poco años fue un presidio. Un istmo une el Hacho al continente de África. En este cerro se puede visitar el Castillo Museo del Desnarigado (que recibe el nombre de un antiguo pirata), posee una gran colección de objetos militares. En este monte está la Ermita de San Antonio de origen portugués que se edificó en 1593 y se reconstruyó en el siglo XVIII, en otro tiempo fue residencia obispal, allí se celebra la romería de todos los 13 de junio. En el extremo occidental del monte en punta Almina, se encuentra el faro de Ceuta de 153 metros de altitud.

Bajando al mar se encuentra la muy visitada en verano, cala de la potabilizadora. En el sur está el morabito Sidi Bel Abes, junto a la punta Palmera. En la costa norte del monte Hacho, está el parque de San Amaro jardín botánico natural; un pequeño zoológico y la playa de San Amaro. Hacia el este encontramos el islote punta de Santa Catalina, con restos de una fortaleza, zonas de cuevas y el antiguo faro.

Siguiendo la costa norte encontramos la playa Benítez junto a las Murallas Merinidas (no alauitas) del siglo XIV, en la que destaca la puerta de Fez. En la falda del monte Hacho donde se orienta la ciudad está el cuartel del teniente Ruiz, gran construcción del siglo XIX.

Hacia el oeste, se puede observar el estrecho, el pantano del Renegado, el cerro de la Fábrica y el monte de Ingenieros, doblando por punta Bermeja se llega a la playa de Calamocarro y tras pasar por punta Blanca se llega a la barriada de Benzú y a la fronteriza playa del Algarrobo.

Por la carretera de Benzú por la subida de Esparta, llegamos a los tres montes Haus  que son: el Aranguren, Anyera y Tortuga.

En dirección carretera de García Aldave, en altura de unos 300 metros, donde abundan pinos, encontramos el más espectacular mirador de la ciudad el de Isabel II, desde donde se puede contemplar la bahía norte bañada por el Océano Atlántico y la bahía sur por el Mediterráneo, asimismo se ve la Península Almina y su estrechamiento en el Foso Real y las Murallas y hasta se divisan los límites geográficos de Ceuta.

Repartidos por las zonas fronterizas se encuentran una serie de torreones construidos en el siglo XIX. De norte a sur son: Anyera, Renegado, Isabel II, Aranguren, Mendizabal, Las Piedras y el fuerte del Príncipe Alfonso. Existen restos de fortificaciones en el Serrallo junto al cuartel del mismo nombre.

Gracias a su situación estratégica el puerto de Ceuta, tiene una importante relevancia en el paso del Estrecho, así como en las comunicaciones entre el mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Ceuta está separada de Algeciras por 14 millas náuticas y comunicadas por líneas marítimas de alta velocidad, los trayectos se cubren en poco más de 30 minutos. En la bahía se encuentra el Parque marítimo del Mediterráneo, donde se encuentra un original complejo de jardines, con cascadas a las que rodean lagos artificiales y palmeras.

Las playas más frecuentadas de Ceuta son la Ribera, el Chorrillo y Tarajal, todas bien cuidadas y vigiladas.

panoramica ceuta

Ceuta. Autor fotografía: ver nota (1) al pie de página

Las principales construcciones de Ceuta pueden ser, la Catedral donde el emperador Justiniano I, ordenó construir un templo cristiano. Las Murallas Reales, es un conjunto monumental, que data del año 962 en su parte más antigua. La parte más moderna e importante fue ampliada y remodelada, por los portugueses entre los años 1541 y 1549, allí levantaron las dos cortinas de las Murallas Reales y sus baluartes con el foso navegable y su puente levadizo.

Esta fortificación se construyó para defender el istmo, que separaba a la antigua ciudad de Ceuta del continente africano. El foso de San Felipe divide este conjunto y a la ciudad en dos partes, que están unidas por puentes que los cruzan por los extremos del canal, lo que acorta el camino de la bahía sur a la bahía norte, ya que de no existir estos pasos se debería rodear la península de Almina. El foso se caracteriza por ser navegable por pequeñas embarcaciones.

Otra construcción es: El Santuario de Nuestra Señora de África del siglo VI y reformado en el siglo XVIII. Su historia se inició cuando Enrique el Navegante, envió la imagen de la Virgen con este mensaje “os envío una imagen de la Virgen, bastante devota mía”, añadiendo que se nombrase con la advocación de Santa María de África. También son construcciones importantes las ya mencionadas anteriormente, Ermita de San Antonio y la Fortaleza del Monte Hacho.

Ceuta, cuando estaba ocupada por los griegos, destacaba por su gran factoría de salazón de pescados y ya era una pieza estratégica fundamental en el juego de poder a ambos lados del estrecho de Gibraltar.

Existe un Museo concebido como exposición de la Basílica Tardorromana de Ceuta, datada a mediados del siglo IV, que está considerada como el más importante edificio cristiano en toda la provincia romana Tingitana-mauritania, y yacimiento arqueológico que terminó convirtiéndose en una necrópolis.

Ceuta va a llevar una vida muy agitada durante el periodo de poder musulmán. Será destruida en el siglo VIII y reconstruida en el IX. Los califas españoles van a reivindicarla siempre como parte del territorio ibérico. Será así en el siglo X bajo el califato de Córdoba, en el XI bajo la taifa de Málaga, en el XIII bajo la taifa de Murcia, en el XIV bajo el reino nazarí de Granada.  Al mismo tiempo, distintos señores africanos intentarán invadirla una y otra vez. Pero lo más importante es que, aún bajo el poder musulmán, Ceuta siguió siendo la misma ciudad romana y cristiana que fue.

La presencia de comerciantes pisanos, genoveses, marselleses y aragoneses es constante en todo este periodo. Quinientos años de dominio islámico no había logrado extirpar el cristianismo de Ceuta. Las guerras posteriores por el control del Mediterráneo oriental, donde se mezclan los intereses de los reinos africanos con los de Castilla y Aragón, conducirán finalmente al ataque portugués que se produce clareando el día del 21 de agosto de 1415, al mando del infante Enrique el Navegante hijo del rey de Portugal Juan I, que sorprende a los desprevenidos musulmanes de Ceuta, ciudad que pertenecía al ya desaparecido reino de Fez. La ciudad fue reconocida como portuguesa, por el propio reino de Fez y por el Tratado de Tordesillas (1494).

Ceuta fue heredada por Felipe II (rey de España y Portugal) en 1580 y con el Tratado de Paz de 1668, originado por la separación de Portugal de España, Ceuta  continuó siendo española por decisión mayoritaria de su población en referéndum (siendo la única ciudad española, que lo es por votación popular).

(1) Se desconoce el autor de la fotografía. Si está protegida por derechos de autor y no autoriza su publicación, por favor, póngase en contacto con la Casa de Melilla en Madrid y la retiraremos de inmediato.

Melilla, su entorno e historia