Casa de Melilla en Madrid

En el año 740, tras derrotar los beréberes a los árabes omeyas que dominaban Fez, estalla una revolución de carácter nacionalista Amazigh en el Norte de África, tras cinco años de lucha logran que el “Macroducado rifeño de Tansanman”, sea independiente de nuevo y como si no existiera pasó desapercibidos para la historia.

En el año 750 se produce el derrocamiento de la dinastía omeya de Damasco, siendo sustituida por la de los abbasies con capital en Bagdad y en el año 756 Abderramán I funda el emirato independiente de Córdoba y declara la separación de Bagdad. Por esta época se desconoce con exactitud la situación política de Melilla y las consecuencias que haya podido suponer para la ciudad los acontecimientos de los últimos años.

Los vikingos tras atacar Algeciras, atravesaron el estrecho de Gibraltar y saquearon la ciudad africana de Nekor posible capital del reino de su nombre (para algunos la capital del Macroducado de Tansanman) y en el año 859 saquearon, destruyeron e incendiaron a la ciudad de Melilla.

Hay historiadores que señalan al geógrafo árabe Al-Jacubi, como el que por primera vez utilizó en el año 890, la toponimia de Milila (Melilla) y otros atribuye el nombre de la ciudad de Melilla al griego Melisa.

En el año 926 Melilla es ocupada por las tropas de Abderramán III, que la incluye como parte del Califato Independiente de Córdoba. En el 927, la vieja muralla es sustituida por una gran muralla de piedra, que la hace casi inexpugnable. Es muy significativo que no formara parte de los reinos musulmanes de África. Y existe otra versión que asegura que estos árabes sustituyeron la denominación de Flavia o Rusadir por Melilia, palabra derivada de Milila, el sustantivo de Melil, es decir fiebre, que unido a la desinencia ia para indicar el femenino, formó la palabra Melilia.

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Moros del norte de África. Fotografía del National Geographic de 1917 Gypsies and Moors in Northern Africa (1).

Abderramán III sultán del Califato de Córdoba a mediados del siglo X, controlaba el triángulo formado por Argelia, Siyilmasa (cerca de la actual Marrakech que entonces no existía) y el Océano Atlántico.

Se acuñaron monedas en la Península ocupada por el Califato: tales como el llamado dinares, pieza de oro con un peso de 4,25 gramos y el dirhem de plata con peso de 3,71 gramos, desconocemos los quilates. Se supone que en Melilla serían de curso legal, al parecer la arqueología en Melilla no ha conseguido detectar moneda árabe.

Los fatimitas es una dinastía musulmana que reclaman el califato como sucesores del profeta Mahoma, a través de la descendencia de Fátima hija de Mahoma, casada con Alí cuarto califa omeya. Los alauitas dicen pertenecer a otra de las ramas sucesoras directas de Fátima, por lo tanto siendo así también son fatimitas, estos entre los años 957 y 959, huyendo desde Egipto invaden el Magreb. Los omeyas de Córdoba en estos años sólo mantienen Tánger, Ceuta y Melilla al otro lado del estrecho de Gibraltar.

Los supuestos dinares de la ciudad de Melilla y del resto del califato de Córdoba, cada vez se acuñaban con mayor impureza, causa que motivó su desaparición, quedando sin efecto, cuando entró en descomposición el califato de Córdoba, cuya decadencia se inicia a consecuencia de la derrota de Almanzor en Calatañazor en el año 1002.

En pocos años en la España ocupada por los musulmanes aparecen 27 Reinos de Taifas o banderías y en el Norte de África, aparecieron reinos: como el de Siyilmassa con capital en Tafilalt, ocupando Todra, Zic y los valles hasta el Draa. El Califato Fatimí que surgió en Túnez. Reapareció el Macroducado de Tansaman con capital en Nekor o Nakur que ocupaba territorios en el Rif y en el año 1061 se proclamó independiente el Señorío de Suqut Al Bargawati de Ceuta. Asimismo entre otros surgen los emergentes reyezuelos de Fez y Tlemencen. Ubicada entre ambos se encontraba la ciudad de Melilla, época que, de su situación política se desconoce todo, siendo posible que no dependiera de nadie, o quizás y según como señala el geógrafo Abú Obeid el Bekri en su Descripción del África Septentrional o del Norte, que describe su viaje por el Sahara y cita que en la comarca de Melilla en el año 1067 gobernaba Almosta Alí. Al parecer es el único testimonio al respecto, recogido con reservas y no comentado ni reconocido por los historiados.

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El café de las golondrinas, acuarela de tema orientalista de Mariano Fortuny, sobre apuntes tomados en Tánger, 1868 (1).

En el año 1084 los almorávides toman Ceuta y someten a finales del siglo XI, Siyilmasa y el valle del Draa. Tribus que algunos historiadores relacionan con nómadas beréberes pertenecientes a los Sanhaya y procedentes de Mauritania y Malí, pasaron a la Península ocupando la mitad sur de la misma.

Después de la caída de los almorávides, Melilla en el año 1141, cae en poder de las huestes de Abd Al Munin, jefe de las tribus del Atlas y Califa de los almohades, que al trasladar en el año 1146 la corte a Sevilla, pasa la ciudad de Melilla a depender de nuevo de la España ocupada por los musulmanes, que en el 1204 reedifican la ciudad reparando sus murallas incorporando a ellas una torre de forma octogonal.

Con la decisiva derrota antes los cristianos en las Navas de Tolosa el 16 de julio de 1212, comienza la decadencia y desaparición de los almohades, sustituidos por tribus nómadas miembros de los Banu Merines, que son denominados benimerines, proceden del Norte de África un territorio situado entre el este de la actual ciudad de Taza y la frontera con Argelia, algunas fuentes sostienen que los benimerines procedían desde el mismo Fez y ayudados por mercenarios cristianos y árabes a los que se sumaron rifeños, derrotaron a los debilitados almohades en el río Nekor, ocupando las posiciones de estos en el Norte de África y entre ellos seguramente Ceuta, donde en el año 1227 perecieron mártires por negarse a abjurar de la fe cristiana y convertirse al Islam los ceutíes: Ángel, Daniel, Dónulo, León, Nicolás, Ugolino y Samuel.

Los almohades en 1248 desde Fez se extendieron por Argelia y ocuparon Túnez donde declaran el reino del mismo nombre.

Alfonso X de Castilla, llamado el Sabio retomó el proyecto de su padre Fernando III, el Santo, de continuar la Reconquista por el Norte de África, inició contacto diplomáticos con distintos reyezuelos africanos y en el verano del año 1260, envió una flota al mando del almirante Juan García de Villamayor, pero no se emprendió una invasión a gran escala, se limitaría a la captura de algunas plazas en las zonas costeras con incursión a Salé, la toma y saqueo de Rabat.

Pero no se cumpliría el objetivo más importante de la campaña que era la toma de la ciudad de Ceuta, que permaneció en manos islámicas.

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