Casa de Melilla en Madrid

guzmán

Guzmán el Bueno arrojando su daga en el cerco
de Tarifa, del artista Salvador Martínez Cubells

Los benimerines, en 1274 cruzan el estrecho en ayuda del rey moro de Granada, ocupan Málaga, Marbella, Algeciras y ponen sitio a la plaza de Tarifa (1294), donde Guzmán el Bueno, ascendiente del Duque de Medina Sidonia, defiende la ciudad, que niega entregar a cambio de la vida de su hijo prisionero del enemigo, arrojando incluso su puñal para que si fuera menester hicieran uso del mismo en el asesinato de su propio y sacrificado hijo.

En 1291, se firma el Tratado de Monteagudo de las Vicarias, entre las Coronas de Castilla y Aragón, en el que entre otros acuerdos Ceuta pasaría a ser dominio de los castellanos.

En 1309 Ceuta sería conquistada por el reino de Fez.

alfonso xi

Alfonso XI Rey de León
y Castilla en una
miniatura medieval de
las Crónicas de Jean
Froissart

El día 29 de octubre de 1340 en la batalla del Salado Alfonso XI de Castilla derrota estrepitosamente al Sultán negro benimerín Abu el Hassan, que muere en 1351, sustituyéndole su hijo Abu Inan, con su asesinato en 1358, la dinastía desaparece y el reino de los benimerines se fractura en múltiples ciudades estados y en pequeños reinos, surgiendo de nuevo los reinos de Fez y el liberado de Tremecen, ambos se disputaban de nuevo la ciudad de Melilla.

El hecho de que los reinos de Fez y Tremecen se la disputaran, este argumento puede ser prueba inequívoca de la independencia que disfrutaba la ciudad y sin lugar a dudas y temor a equivocarnos, añadiremos que Melilla era independiente.

Las continuas razias y saqueos que hacían padecer y que sufría Melilla se intensificó a partir del año 1382, contribuyendo paulatinamente a la decadencia de la ciudad, que con el transcurso del tiempo y sin que se conozca la fecha con exactitud fue abandonada y destruida por sus moradores cansados de tantas desgracias y penalidades, huyendo de los horrores de la guerra, optaron por incendiarla y abandonarla después de destruirla totalmente. Quedando completamente deshecha como tierra asolada, y así la ciudad permaneció abandonada, porque estaba muerta y aunque en sus alrededores se pudieran asentar gentes no lo hicieron en sus ruinas.

Melilla fue una ciudad muerta. Quienes  la devolvieron a la vida fueron los castellanos y resucitó cuando definitivamente fue ocupada y fortificada por españoles.

El empuje de los cristianos decididos a arrojar a los moros al mar, es el motivo por lo que muchos musulmanes y judíos, huyendo en masa se trasladaran al Norte de África con preferencia al reino de Fez.

enrique iii castilla

Enrique III representado en un vitral del Alcázar de Segovia Autor: Bernard Gagnon.

Enrique III de Castilla en 1399 atacó y ocupó Tetuán, para proteger sus barcos de los piratas y corsarios que habían hecho su refugio en las costas cercanas de esa región.

El 21 de agosto del año 1415, los portugueses conquistan Ceuta y en 1437 arrasan la ciudad de Tetuán, en tanto Melilla parece olvidada y totalmente abandonada.

Por aquella época, además de los reinos independientes de Fez, y Tremecen, surgió el pequeño reino de Vélez de la Gomera al oeste de los límites de Cazaza y enfrente del Peñón que lleva su nombre, existían: también las consideradas tribus incontroladas en algunas zonas del Rif, que eran residuos del antiguo Macroducado de Tansaman, como algunas cabilas de la Guelaya fronterizas a Melilla y en la parte más occidental del norte de África al reino de Portugal, pertenecía además de Ceuta toda la comarca de Tánger desde 1471 y desde el 24 de agosto de mismo año añadió a sus dominios la ciudad de Arcila, y en el año 1488, la ciudad de Safí. Entre tanto el reino de 

boabdil

Boabdil el Rey
chico de Granada.

Marruecos ni existía, ni los ascendientes mercaderes alauitas, lo proyectaban.  

El día 2 de enero de 1492 se produce la capitulación de Granada, al poco tiempo desaparece de España el último vestigio musulmán al embarcar Boabdil en Adra, rumbo al norte de África después de desembarcar en 1493 al oeste del cabo de Tres Forcas en las proximidades de Cazaza, fue acogido por el rey de Fez, donde definitivamente instalaría su residencia.

Los Reyes Católicos y el pueblo, miraban con recelos al sur, el origen de continuas invasiones y pillajes, lo que empujaron a sus gobernantes a interferirse en el Norte de África.

Y no cabe duda que el salto, al otro lado del Mediterráneo esta vez de forma definitiva, por los dueños de la Península Ibérica y cristiana, tuvo su influencia en las constantes agresiones que la península tuvo que soportar durante siglos, así lo hicieron:

rendicion granada

Boabdil entrega las llaves de Granada a los
Reyes Católicos. Detalle de La Rendición de
Granada de Francisco Pradilla y Ortiz

los fenicios instalados en Sidón y Tiro lo que hoy es el Líbano y en la costa de Siria en Asia; los cartagineses en Cartago hoy Túnez y otros tantos que hallaron en la Península Ibérica, el auténtico Eldorado, las preciadas materias primas, como estaño, cobre, oro y sobre todo plata que esquilmaron a sus antojos. Cuando se dice que Occidente expropió y abusó de los países africanos, con los que están en deudas, no es el caso de España, los que vinieron y los mencionados aun no han devuelto nada.

En los años 1493 y 1494 los exploradores enviados por los Reyes Católicos para conocer la situación en que se encontraba Melilla a fin de valorar su ocupación, atestiguaron el abandono de la ciudad totalmente deshabitada y la demolición de las torres y murallas, aunque en los alrededores habían gentes merodeando, la misión parecía difícil y a pesar que el Tratado de Tordesillas del 7 de junio de 1494, reconocía la influencia de España y Portugal en el Norte de África, parecía que los monarcas españoles estaban indecisos, algunos pensaron que abandonaban el proyecto.

La apatía o el abandono por parte de los Reyes de España en la ocupación de Melilla, fue el pretexto que aludió el Duque de Medina Sidonia para hacerlo propio y fue en el año de 1496 cuando encarga a su comendador Don Pedro de Estopiñán y Virués la preparación del desembarco en Melilla, éste personalmente acompañado del mercader Francisco Ramírez de Madrid, visitan de incógnito la ciudad y zona aledaña tomando nota con un detallado reconocimiento con tan exactas mediciones, que gracias a estas anotaciones y al pleno convencimiento de la gran fiabilidad del proyecto, se prepararon todos los artilugios necesarios para la expedición, cuya escuadra rumbo a Melilla partió el 15 de septiembre de 1497 desde Sanlúcar de Barrameda, con el consentimiento de los reyes, y provistos de toda clase de avituallamiento (alimentos, armas, herramientas y materiales) y como llegaron de día a las cercanías de la ciudad, optaron por esperar a que anocheciera.

Se estaba gestando la hazaña de posesionarse en la zona oriental del Norte de África, la nueva Melilla española, estaba a punto de resucitar en tierra de nadie. La Melilla por siempre española de frente y por derecho, su realidad se confirmaría en cuestión de horas.

Melilla, su entorno e historia