Casa de Melilla en Madrid

A principio del siglo XVI coincidiendo con la subida al trono de España de los Habsburgo, se modifica el sistema de reclutamiento en el ejército, que se dividen en: Voluntario que consistía en levas (reclutamiento) por comisión el más utilizado, en el que un capitán se hacía cargo del reclutamiento utilizando todo tipo de recursos, gratificaciones, ofreciendo botines de guerra y aunque no se permitía coaccionar había hasta engaño; el de Asiento (contrato) se confiaba a un intermediario que empleaba la picaresca tan arraigada en España, para conseguir el mayor número posible de contratos, ya que se le pagaba según lo estipulado por número de soldados conseguidos; el Forzoso que se hacía reclutando a vagabundos y gentes ociosas sin que estos pudieran negarse y los Obligatorios, que eran generales y eran los municipios los encargados de reclutar en función del número de la población que podía ser un soldado por cada setenta y cinco o 100 vecinos, según las necesidades tácticas o bélicas. Los ayuntamientos apelaban a los voluntarios y a falta de estos por sorteo e incluso se compraban, las levas o reclutamiento solían hacerse por campaña y no para tiempo prolongado.

Según algunas narraciones, los españoles tuvieron que hacer frente a un contingente armado comandado por Betolla, un cabecilla independiente seguramente de la zona de Alhucemas (quizás antiguo territorio del ¿reino de Nakur?), que mantenía buena relaciones con los piratas que frecuentaban la costa cercana, en el intento de asaltar la ciudad, Betolla, no solo fracasó cuantas veces lo intentó, sino que en uno de ellos, fue derrotado y muerto.

La fecha exacta de estos ataques se desconoce, pero debieron ser los primeros de cierta importancia, que sufrió la ciudad y en tiempo del primer alcalde Gómez Suárez, que ostentó el poder cerca de nueve años y del que no se dice cuando fue sustituido, se sabe que tras éste asume la alcaldía (1506) Gonzalo Mariño de Rivera, teoría a la que se llega al no existir mención de la existencia entre ambos del nombramiento de otro alcalde, sin que esto signifique que no lo hubiera.

Tras estos ataques, toma el relevo el Sultán del Reino de Fez Muley Ex Sej, que envío al jefe civil Alí Alhatar y al jefe militar Ben Filaly al mando de tropas con el objetivo de conquistar la ciudad de Melilla, a pesar de contar con un número muy superior de hombres el resultado fue infructuoso, porque fracasó tantas veces como lo intentó.

El 26 de noviembre de 1504, fallece Isabel I de Castilla, Reina de España, al decir de la inmensa mayoría, su labor y eficacia fue tan providencial que no ha sido aún superada por ningún mandatario español y quizás sea la personalidad más importante en la historia de España y puede que de Europa en su época. Su muerte a los cincuenta y tres años de edad conmocionó a Occidente. Nuestra Reina Católica se despedía de su misión en este mundo dejando redactado, su Testamento por escrito y dictado al secretario Gaspar de Gricio antes testigos; ella lo firmó el 12 de octubre de 1504. Testamento que recoge el voluntario asunto prioritario del mantenimiento de las posesiones en África, entre las que se encuentra Melilla, que aunque su nombre no aparezca citado en ese Testamento implícitamente si lo está, como segurísimo estaría también de modo indeleble en el pensamiento de la Reina.

En 1506 tropas del Duque de Medinasidonia salen de Melilla y conquistan la ciudad de Cazaza que pertenecía al reino de Fez, esta ciudad estaba situada en la costa occidental del Cabo de Tres Forcas y a unos 18 kilómetrosde Melilla.

Pedro Navarro oficial de la marina española se hace a la mar en Málaga, en persecución de una flota de piratas berberiscos que habían saqueados las costas de Granada, le sigue hasta la bahía donde se encuentra el puerto de la ciudad de Vélez de la Gomera capital de ese reino (unos 6.000 habitantes), los piratas se refugian en el Peñón de donde son desalojados y duramente castigados por los españoles que lo ocupan el día 23 de julio de 1508.

España con la armada que sale de Cartagena tomando como base Mazalquivir, ocupada anteriormente con fuerzas salidas de Melilla, ocupa la plaza de Oran el 18 de mayo de 1509, y Bugía y Trípoli ésta el 6 de enero de 1510.

En el año 1511, surge la dinastía árabe saadita, originaria del valle del Draá, el Sultán saadíe, Abou Abadía Mohamed, hace resurgir de nuevo el estado independiente de Siyimalsa, en el valle de Tafilat, territorio ubicado al sur de Fez y al este de Marrakech.

En 1514, los portugueses ocupan la plaza de Mazagán arrebatándosela al reino de Fez.

En Melilla en el año 1515 se construyen los Torreones: de Bonete y Bonete Chico, el primero es uno de los más grandes por su posición y altura de cara al mar fue utilizado como Faro por medio de una fogata que se mantenía durante la noche, el de Bonete Chico quizás era el más pequeño de todos y en el mismo año se construyó el Torreón de Muñiz y otros trabajos en la torre de la Cabezas, el coste de las obras se tasaron por el capitán Mariño de la Ribera en 229.220 maravedís.

De 1516, se tienen noticias de que el Cardenal Cisneros, envía auxilio de hombres bien armados y con avituallamiento, impidiendo que la ciudad caiga a manos de Barbarroja.

En la primera mitad del siglo XVI, la guarnición de Melilla se encuentra notablemente reducida teniendo en cuenta el peligro que representaba la expansión turca en el Mediterráneo, la caída de Argel (defendida por 150 hombres) en 1521 y que el Peñón de Vélez de la Gomera, atacado, saqueado y pasados a cuchillo todos los supervivientes por las huestes del Reino de Fez el 20 de diciembre de 1522, fue ocupado por los turcos poco después.

Mohamed el Cheij que procedía del Atlas Sahariano, al declararse descendiente directo del profeta Mahoma por la rama femenina, se proclama Jerife de la dinastía de los Saadíes en 1524, con sus tropas ocupa Marraquech y lo declara reino independiente.

Entre 1525 y 1526 se produce el cierre y repliegue al Primer Recinto de Melilla, cuando el emperador Carlos V decidió reducir el perímetro de la ciudad centrando sus obras en el Frente de Tierra y mandando al año siguiente a Melilla al ingeniero Gabriel Tadino de Martinengo, jefe de la artillería española y uno de los más dotados en la ingeniería de la época en fortaleza, que construyó el Torreón de San Sebastián, reparó el Torreón de Muñiz y varios de otros. A partir de entonces diversos ingenieros revisaron y proyectaron obras nuevas.

En 1527, Boabdil el último rey moro de Granada, encontró la muerte en defensa del rey de Fez y luchando contra los saadíes en la batalla librada en el vado de Bacuna.

En 1527, acuerdan un nuevo asiento para la plaza de Melilla, entre Carlos I de España y Alfonso Pérez de Guzmán duque de Medina Sidonia, consiste éste en disminuir la capacidad defensiva de la ciudad, quedando en ella sólo: 40 caballeros, 150 infantes, 10 artilleros y otros oficios especiales.

En el año 1532 se repite la historia, y tropas del Reino de Fez atacan a Cazaza defendida por un reducido contingente de tropas de los que no quedaron supervivientes. La guarnición fue degollada por los asaltantes que destruyeron la ciudad. Desde entonces nunca fue reconstruida y en el día de hoy aún se aprecian sus ruinas. La Casa Ducal en el verano de este año envía 80 soldados a Melilla quedando establecida la guarnición en 260 hombres.

Salafranca Ortega en "Bosquejo Histórico de Melilla (1497-1874)" cita un estadillo de fecha 8 de septiembre de 1533, en el que se aprecia que la guarnición ha sido reducida a más de la mitad, pues solo recoge a 259 hombres sujeto a revisión, por tanto se incumple el Asiento de Alcalá de Henares, se calcula que el personal civil no llegan al ciento.

El 21 de octubre de 1533, desde Melilla se observa el desembarco cerca de la Mar chica del turco Salah Rais, que comanda dos galeras y nueve galeotas (galeras más pequeñas), al parecer estaban de paso o venían a explorar el territorio o a pactar con el Sultán de Fez; lo cierto es que tal como vinieron se fueron sin causar molestias a los preocupados melillenses. 

En el año 1535 la flota que parte de Barcelona al mando de los Almirantes Álvaro de Bazán y Andrea Doria consiguen la liberación de 20.000 cautivos cristianos, algunos de ellos habían sido capturados en aguas cercanas a Melilla, por lo que se puede pensar que más de un cautivo era melillense de nacimiento. El 21 de julio de ese año las tropas españolas ocupan Túnez.

El mismo Salafranca Ortega, en la obra anteriormente citada demuestra la existencia documental de un alarde de 1538 que detalla la guarnición de Melilla en 300 hombres, se calcula en esta ocasión que los civiles pasan de 100, el Alcalde de Melilla Cristóbal Dabres (1535/1542), no está de acuerdo con tan reducida guarnición y en carta de protesta solicita refuerzos con urgencia.

El nuevo reino de Marraquech, declara la guerra santa a los portugueses y les arrebata entre marzo y octubre de 1541 Agadir, Safi y Azemmour conquistas que le granjean las simpatías de los morabitos que predican en su favor.

El primer cristiano nuevo que se bautiza en Melilla, tuvo lugar el 19 de febrero de 1542, es el joven Diego de Quirós que huye de los moros y se refugia en Melilla dice haber nacido en Berbería (zona ocupada por beréberes) hijo de padres cautivos y cristianos de Vélez Málaga, no se le aplica el obligado cumplimiento después de bautizado de abandonar Melilla con rumbo a la Península, como a los bautizados de origen moro.

Existía en el derecho internacional, que los enemigos capturados en guerra podían ser esclavizados y aunque se les cristianizara no perdían la condición de esclavo.

Los esclavos como tal podían permanecer en Melilla al servicio de sus amos y no siempre fueron vendidos en pública subasta ni enviado el quinto obligatorio de la venta al Rey, ocurrió aproximadamente entre 1543 a 1546, que el Gobernador Hernando de Jerez, para su servicio se quedara en calidad de esclavos con los diez moros que lograron salvarse, al naufragar su embarcación cerca de las costas de Melilla. Pero esto no ocurría en un solo sentido los moros hacían lo mismo cuando capturaban a un cristiano, y de ambos bandos los esclavos se podían rescatar con dinero o mercancías.

El Sultán de Marraquech en 1548 captura al rey de Fez anexionándose todo su reino que fue fundado por los árabes sirios a finales del siglo VII y crearon la ciudad de Saidía.

En la primavera del año 1549 conquistan el pequeño reino de Vélez de la Gomera cuyo rey Muley Buazo junto con sus mujeres, hijos y séquito huye solicitando asilo en Melilla donde se refugia en abril.

Es, en este año cuando existe un proyecto de trasladar la plaza de Melilla a la cercana laguna de la Mar Chica. Bernardino de Mendoza inicia un estudio encaminado a tal fin, pero viendo su inviabilidad y observando la poca fiabilidad del proyecto, se desiste de ello y se da por finiquitado dicho estudio, en su lugar se disponen a fortificar la ciudad.

Un memorial de este año, establecido por el Duque de Medina Sidonia, ponía de manifiesto que para la guarda de Melilla, tenía que distraer de su peculio particular la cantidad de 470.000 maravedíes.

En este mismo año fue terminado el primero de los aljibes de Melilla, denominado aljibe viejo, los de más capacidad aun tardarían unos 22 años en construirse.

El embarcadero de Melilla no era buen puerto natural y cuando el mar se encrespaba, a los barcos grandes había que anclarlos a casi dos kilómetros, lo que ocurrió en 1549 cuando el capitán Miguel de Perea que no pudo atracar en Melilla, lo tuvo que hacer al día siguiente en una barca de remos. Para los navíos chicos si era apto el embarcadero.

El gobernador de Melilla Juan de Perea, teme un ataque a la ciudad por parte del rey de Marraquech para acabar con la vida del destronado rey de Vélez de la Gomera, pide ayuda al Duque de Medina Sidonia tanto militar como de todo tipo de bastimento, la situación crítica se agrava por el sustento de los refugiados, la guarnición lleva más de dos años sin relevo a pesar de estar previsto el cambio de una parte de ella cada seis meses, el retraso en las pagas, la soledad, el hambre y las calamidades hacen que algún que otro se "hayan tornados a moros" o sea conversos o desertores, es por esta fecha en 1549 cuando llegan a Melilla nuevos refuerzos y entre ellos el capitán de ingenieros Miguel de Perea, con la misión de determinar y reforzar el primer recinto, reconstruye el parapeto de tierra y la puerta de Santiago con su foso, el temido ataque no se produce a pesar de la pérdida de España de la posición de Túnez a manos de los turcos en 1550 y la causa de la preocupación que produce el asilo de los huéspedes del desaparecido reino de Vélez de la Gomera, también desaparecen estos huéspedes de Melilla, el 6 de febrero de 1550 al permitírseles el desembarco en el puerto de Málaga.

Melilla, su entorno e historia