Casa de Melilla en Madrid

Llegado este momento no se evita la tentación de expresar lo que sigue: LA HISTORIA Y LA GEOGRAFÍA IMAGINARIA, promovida por unos cuantos interesados que  apoyados en los hispanófobos, los  conversos o traidores y en los “progres” iletrados de pacotilla, intentan determinar la política, alineándose en las circunstancias de que como Ceuta y Melilla están ubicadas en África y es frontera con Marruecos, deben ser marroquíes por tanto hay que aceptarlo.

Sólo el aceptar iniciar conversaciones sobre Ceuta y Melilla con Marruecos, sería reconocer un contencioso que no existe nada más que en la mente calenturienta de estos que así se expresan y que no les importa querer convertir a todos los ciudadanos ceutíes y melillenses españoles de pleno derecho y obligaciones, en vasallos del dictador marroquí. Creemos que Ceuta y Melilla deben tener la solidaridad y el apoyo del resto de los ciudadanos de toda España.      

El 5 de agosto de 1660 sobre la seis de la tarde se produjo un terremoto, cuya intensidad hizo caer algunas viviendas, logró agrietar gravemente la Torre Quemada, destruyó totalmente algunos torreones (la Florentina y el de San Juan), gravemente afectado quedó el de las Cabras y el resto seriamente dañado. La ciudad prácticamente quedo indefensa y quizás no hubiera podido resistir un ataque en regla y coordinado de los fronterizos, que puede que no se produjera porque seguramente estos quedaron impactados y temerosos por la misma violencia que ocasionó el terremoto.

Siendo Rey de España Felipe IV, ordena por carta fechada el 21 de noviembre de 1661 al Gobernador de la Plaza de Melilla, Luís de Velásquez y Angulo, que compren, para que la ocupen los religiosos capuchinos, una casa, cerca de la Iglesia, que vende el Pagador D. Miguel de Perea por cuatro mil reales de plata y asimismo se compre todo los necesario para el Hospital de ropa y otras cosas y sea pagada con el dinero que le corresponde de su quinto reglamentario (se refiere al botín de guerra incluidos presos subastados como esclavos) y el resto se le sea remitido con factura incluida. En este año termina la reconstrucción del Torreón de San Juan, destruido a causa del terremoto del año anterior.

El 17 de febrero de 1666, según comenta el franciscano José de Medina, sobre las cinco de la tarde, los moros desde sus puestos de observación  salieron armados y a caballos, saliendo nuestra caballería que les obligó a huir, quedando en el campo seis caballos y tres moros todos muertos.

Los alauitas, confirmando que están dispuestos a extender sus territorios, en 1666 invaden la república de Rabat-Salé y el 7 de septiembre de 1668, decididos a acabar con los restos del reino de los saadíes, conquistan Marrakech, que incluía una parte de Malí.

entrega xxiv 1659

Distribución territorial del Noreste de África en el año 1659. Imagen de Epistemowikia.
Revista "Hiperenciclopédica" de divulgación del saber.

Mulay Ismail, hermano del sultán, dirige la campaña contra las tribus nómadas.

Las más rebeldes eran las de Ait Atá y la de Dila, ésta la más beligerante y todas insumisas no deseaban someterse a la voluntad del nuevo estado, que consiguió controlarlas  pero no pudo impedir los focos rebeldes que surgían algunas veces.

Al final de este año el Sultanato de Tafilalt cambia su nombre por el de Reino de Marrakech.

Las murallas de Melilla eran constantemente reparadas y modernizadas, así Osorio Astorga se encargaría de las obras que inició en 1669 y terminó a los tres años. Le siguió Frías que llegó a la conclusión que las murallas de la Alafia no estaban preparadas para soportar la presión de un ejército moderno; y años después el ingeniero Octavio Meni, recomendó limpiar los fosos, excavar fosos nuevos en las puertas que no los tuvieran y hace levadizos los puentes, para resistir en caso de ataques.

En 1670 el Sultán Al-Rashid al ocupar Tarudant, que fue cuna de los saadíes, termina la conquista de la totalidad de los territorios que llegaron a ocupar el Reino Saadita.

En el año 1672 sube al trono Muley Ismail. Poco después adoptaría para su reino el nombre de Reino de Marruecos (siendo el origen verdadero y único de éste, el sultanato de Tafilat), nombre éste que surge por primera vez en la historia mundial, aunque en la actualidad no faltan y encontraremos quienes se esfuerza y ponen los cinco sentidos, en mencionar el nombre de Marruecos intencionadamente en todas las crónicas, historia y escritos con referencia a épocas antiguas que tengan relación con el Norte de África, sin importarles manipular y quienes así obran suelen ser los mismos que mencionan a Carlos V únicamente como rey de Castilla y no de España, como si ésta no existiera; en contrapartida si nombran Marruecos como si existiera en aquella época, en un intento vano de engañar a los lectores.

Muley Ismail, se impuso por la fuerza y consiguió mantener su poder y extender sus dominios, basándose en un ejército de mercenarios negros, los abidas, a los que concedía importantes privilegios y consideraban más dignos de confianza que los árabes y beréberes, estos últimos situados en el escalón más bajo de la sociedad, eran y son minorías en el reino de Marruecos. Este ejército de mercenarios fue utilizado para el asedio de las ciudades españolas de Ceuta y de Melilla.

Al objeto de acabar con las incursiones de los piratas que tenían como base la bahía de Alhucemas, fue tomada la Isla del mismo nombre el 18 de agosto de 1673, por desembarco al mando de Andrés Dávalos, titulado Príncipe de Montesacro, de la casa de Austria. Desde entonces ha pertenecido siempre a España sufriendo en ocasiones la agresividad de los vecinos de la zona. Esta Isla o Peñón dista un kilómetro de la costa, tiene 170 metros de largo y 86 de ancho; quedó guarnecida con 50 escuderos al mando de los cuales estaba Francisco López Moreno, quien llegaría a ser gobernador de la ciudad de Melilla.

El recientemente creado reino de Marruecos, ocupó la totalidad del reino de Fez con la conquista de Uxda (Oujda) en el año 1673 y la ciudad de Taza.

Según el historiador y cronista de la ciudad de Melilla, “el 16 de diciembre de 1675 fue tan absoluta la falta de víveres que se barrieron los almacenes de provisiones, para poder amontonar migajas de pan y granos”. 

El escritor Jesús Salafranca en su Bosquejo Histórico de la Población y Guarnición de Melilla, cita del Archivo Diocesano de Málaga de la Sección Historia y Vicaria de África, Caja 40, Libro 2, la anotación del fallecimiento, el día 9 de marzo de 1676, del soldado, ya retirado, Alonso Delgado a la edad de 122 años, de asombroso e insólito se puede considerar esa circunstancia que debió llamar la atención al vicario que lo redactó  con letra tan clara seguramente para evitar la posible duda.  

En 1676, el Sultán Muley Ismail hace construir la Alcazaba de Zeluán, dejando en ella una guarnición al mando de un caíd.

En 1677, el gobernador José Frías, rehízo el Torreón de la Cal, dos años después cavó un foso en la roca en la puerta llamada de la Marina, con puente levadizo.

Melilla, su entorno e historia